Estados Unidos.


Aventureros y misioneros,

 

fiebre del oro, indios, vaqueros.

 

Un territorio inverosímil.


Un río rojo se precipita,


se abre un desfiladero monumental.


Manantiales de agua que maravillan.


Vives  un mundo que no es real.

 

 

Viaja a la Costa Oeste

 

Llego a casa y la cabeza me da vueltas porque no puede controlar todo lo que lleva dentro. Tantas vivencias, tantas imágenes que captaron los ojos! Estas imágenes se guardarán en un rincón y se quedarán para siempre .


He llevado dentro de un fardo árboles gigantescos de un bosque de hadas con olor a madera. Piedras talladas por titanes. La inmensidad del desierto. Maravillosas y sorprendentes formas componiendo una sinfonía de colores que se abre como un abanico y al que todo el mundo está invitado. Una gran ventana donde ver la historia de la creación de la tierra, la visión más espectacular que haya visto nunca, EL Gran Cañón del Colorado. Yellowstone, un cráter inmenso donde hierven el agua y el barro, y los géiseres se alzan majestuosos, tierra irreal. Y tantas otras maravillas!


Vivir todo esto ha sido posible en el viaje al oeste de Estados Unidos. Una nación joven con poca historia pero muy rica en su orografía y la belleza de los paisajes.


Hemos intentado ver el máximo de puntos importantes del país con prioridad a los parques nacionales, y por ello se deben hacer miles kilómetros que hubiera sido más acertado de repartir en dos viajes, pero este año estamos como estamos y no podemos planificar nada para el año que viene ( a nuestra edad ). Los dos puntos intocables han sido Yellowstone y el Gran Cañón y entre los dos hay una gran distancia, por lo tanto no hay vuelta de hoja ; se deben hacer kilómetros.


La agencia Insólit de Sabadell, elabora un itinerario en grupo que se ajusta mucho a lo que nosotros queremos, aunque la época no nos seduce, en agosto, por el calor y la gran afluencia de gente. En primavera el agua del deshielo es abundante y las flores crean un paisaje si cabe aún más bonito.


Nos vamos el 31 de julio y volamos hasta Filadelfia y de allí a Los Angeles. Nos abruma el exagerado control de la policía en los aeropuertos.


Esta primera noche dormimos en la gran ciudad de Los Ángeles, pero no vemos la ciudad en absoluto, ningún pequeño itinerario por los lugares más emblemáticos como la colina de Holywood, o el paseo de la fama. Salimos directamente de la ciudad para comenzar el itinerario previsto. Después comprobamos que lo que no estaba previsto es que tenemos un guía asignado que se pasa por el forro nuestro itinerario.


Nos hemos metido en el desierto de Mohave, inhóspito que con el fuerte calor que hace, si cabe aún se hace más desagradable transitar. Hay muy pocos signos de vida, alguna casa, desangelada y si algo viene en la guía con interés para su visita, es una reserva con dunas y un bosque de josshuas, que no hemos visto porque el guía nos dice que no lleva suficiente combustible para llegar y podemos quedar " tirados " en la carretera y sin aire acondicionado.

 

Así que llegamos a Kingman, población conocida por ser una etapa importante en la famosa ruta 66, carretera que unía Chicago con Los Ángeles, pero cayó en desuso cuando se construyó la n º 40, ampliada para dar cabida a tanto tráfico. Los nostálgicos de aquella época, sobre todo los " moteros Harley " quisieron recuperar la carretera y el encanto de los moteles y bares, así que ahora hay varios tramos por recorrer con el coche o moto y revivir el tiempo pasado.

 

Así que llegamos a Kingman, población conocida por ser una etapa importante en la famosa ruta 66, carretera que unía Chicago con Los Ángeles, pero cayó en desuso cuando se construyó la n º 40, ampliada para dar cabida a tanto tráfico. Los nostálgicos de aquella época, sobre todo los " moteros Harley " quisieron recuperar la carretera y el encanto de los moteles y bares, así que ahora hay varios tramos por recorrer con el coche o moto y revivir el tiempo pasado.

 

Así que llegamos a Kingman, población conocida por ser una etapa importante en la famosa ruta 66, carretera que unía Chicago con Los Ángeles, pero cayó en desuso cuando se construyó la n º 40, ampliada para dar cabida a tanto tráfico. Los nostálgicos de aquella época, sobre todo los " moteros Harley " quisieron recuperar la carretera y el encanto de los moteles y bares, así que ahora hay varios tramos por recorrer con el coche o moto y revivir el tiempo pasado.

En medio del pueblo de Kingman hay un museo bastante interesante que habla de la antigua carretera con reproducción de tiendas, y todo lo que era representativo de la época. Nos lo pasamos muy bien en la cena que hacemos a uno de estos bares, con un John Wayne a tamaño natural, carteles de lo más diverso con prohibiciones como entrar con armas. Todo de lo más típico. Música country y una espera para servirnos interminable.

 

Al día siguiente seguimos la ruta, y cuando nos damos cuenta ya estamos fuera de la 66 y hemos cogido la autopista, así que hacemos que vuelva atrás y siga por la 66, lo que conseguimos después de discusiones, pero queremos ver Calico, pueblo semi abandonado, también Soligman y llegamos a Wiliams, dicho así en honor al primer habitante y cazador.

 

Hacemos camino hacia el Grand Canyon y el paisaje va cambiando radicalmente porque estamos a 2.000 metros de altura. Se ven rebaños pastando y hay mucha vegetación. Y es que ya estamos entrando en el Parque Nacional del Gran Cañón. Es el premio que tenemos por hacer tantos kilómetros, que los paisajes son muy cambiantes. Tusayan que es la población donde pernoctar, no tiene ninguna importancia, sólo se levantaron hoteles y restaurantes para llenar la demanda turística. Y eso hemos hecho, llegar e ir a comer a un mexicano ( picante para no variar ).

 

Nos disponemos a sobrevolar el Gran Cañón en helicóptero y antes nos dan unas explicaciones con las reglas a seguir. No bajar en marcha, no llevar armas, no vomitar sobre el de al lado .... Es broma, lo que no dejan es que llevemos nada encima, las cámaras pero sin funda. Nos dicen que los que pesamos menos kilos nos podemos poner al lado del piloto, pero resulta que mi peso les va muy bien para ponerme en medio de los pasajeros de atrás. Fatal. Muchos nervios para la filmación, pero todo queda compensado al ver el increïble paisaje.


Es una maravilla del mundo. No tengo a mi alcance los adjetivos necesarios para describir lo que veo. He llorado ante la magnificencia y por sentirme tan insignificante. Es un choque demasiado fuerte para nuestro cerebro que no puede asimilar algo tan diferente a los paisajes al  que lo tenemos acostumbrado ,que son colores moderados y no como se nos muestran aquí con abismos casi infernales y colores que van del púrpura al bermellón con un sol que cae como si cortara las paredes de piedra.

 

Es una ventana abierta a la historia de la tierra y como se formó a lo largo de 2 a 10 mil millones de años. Como han trabajado los elementos, el agua del río Colorado con la aportación de sus sedimentos, la lluvia, la nieve, el viento. No soy la persona adecuada para dar una explicación de geología, hay mucha literatura, o documentales que hablan de ello y recomiendo sobre todo documentarse antes de iniciar el viaje, porque no basta admirarlo visualmente, hay que conocerlo e  intentar conectar con él, crear un maridage, porque a su alrededor hay historias increíbles. Personas que lo conocieron muy bien como el comandante John Wesley Powell que el año 1869 hizo su primera aventura por las aguas del bravo Colorado. Fue una expedición arriesgada, más aún tratándose de que al comandante le faltaba un brazo. Y se llevaron vidas de otros tripulantes. Cabe destacar también el trabajo del fotógrafo Ernest Haas que recoge una experiencia del relato bíblico de la creación del mundo. Ha dejado unas fotografías únicas que recogió los 17 días que estuvo inmerso en las profundidades del cañón.

 

En el cañón Havasu está la reserva india de los Havasupai, los primeros grandes conocedores del Gran Cañón, recolectores y cazadores. Estos primeros habitantes tienen su propia concepción de lo grandioso del entorno. Las altas rocas eran vigilantes sobrenaturales que protegían las tribus. Pero no era fácil comunicarse con el mundo de los espíritus por tanto tenían que recurrir a las danzas, cantos o brujerías con la ayuda de una planta alucinógena de estramonio. Son incontables y fascinantes sus historias.


Los arqueólogos están investigando si había un primer asentamiento permanente de las 11 tribus que lo habitaron ,y  parece ser que si por unas plantas o cactus que llevaron allí. Para terminar sólo diré que el Gran Cañón, lo componen 19 cañones laterales que con sus respectivos ríos se precipitan al Colorado para alimentarlo y que su longitud aproximada es de 450 kilómetros.


Al terminar el sobrevuelo con el helicóptero, evidentemente demasiado breve, iniciamos un recorrido que ya estaba contratado desde la agencia, por las inmediaciones del cañón ,en la reserva Kaibab, muy rica en flora y fauna. La guía que nos lleva es muy agradable aunque casi no habla español. El coche es muy adecuado, descapotado y provisto de mantas que a la vuelta agradecemos. Hacia las siete de la tarde nos acercamos a uno de los miradores a una piedra de dos plazas, pero que estamos cuatro, que se vierte al precipicio esperando la puesta de sol. Casi no nos podemos mover; después el trabajo es nuestro para sacar a Manuel, que ha quedado allí tieso.

 

Es increíble cómo van cambiando los colores hasta que desaparece el sol. El silencio y la soledad hermanados despidiendo este día maravilloso. Sin hacer el sobrevuelo y ver la puesta de sol no se puede apreciar la magnitud del Grand Canyon.


Al día siguiente nos levantamos antes  que el día y ya nos vamos del hotel con las maletas para seguir la ruta, pero antes paramos también a un mirador para ver el amanecer. Esto lo tenía muy claro que quería hacerlo, y estuve machacando a la pobre Montse ( más adelante ya os la presentaré, que es la persona que ha elaborado este viaje, y responsable junto con la Agencia Insolit de que todo funcionara) hasta que nos prometió hacerlo. A esas horas medio dormidos nos dejamos llevar por el guía, pero, cosa rara, este no sabe dónde está el mirador y debe ir preguntando. Yo empiezo a ponerme nerviosa porque el sol no espera a nadie, pero finalmente hemos podido adelantarlo y allí estamos con las cámaras listas para captar los primeros rayos y esa luz tan especial. Las rocas se transforman en un azul morado irreal y después poco a poco van pasando toda la gama de colores hasta que todo flamea.


Ya de camino hacemos alguna otra parada. Desayunamos en un parador del parque y justo en la puerta hay unas gamos que también quieren comer. Hacemos camino y entramos en territorio navajo, el paisaje se ha vuelto más desértico y vemos algunas casas aisladas y rebaños de ganado, y comprendemos que los indios son los más desafortunados del país con una subsistencia más bien precaria.

 

Al día siguiente por la mañana, salimos para ir a ver el Parque Nacional Arches. Se trata de un parque de pequeñas dimensiones pero muy, interesante por sus formaciones de arcos. Hay 2.500. El agua, el hielo, las temperaturas extremas y el movimiento subterráneo de sal han sido los responsables de este paisaje escultórico. Hoy en día aún se están formando nuevas arcos mientras que los viejos se destruyen y sus formas van cambiando gradualmente. El 1.991 se desprendió una roca de 18 metros formando el Landscape Arch. El calor a esas horas es sofocante y decidimos hacer una pequeña caminata para admirar el Delicate Arch, el único trozo restante de una aleta de piedra desbaratada que se encuentra en el borde de un cañón.

 

 

Después de la visita a Arches, tomamos una carretera que nos sorprende por su paisaje que va cambiando, volviéndose muy montañoso y verde. Se trata de Aslhey Nacional Forest, un gran respiro después del calor pasado.


Llegamos a Rocks Springs y es ahí donde respiramos de verdad porque nos llega la noticia de que Montse de Insolit coge el primer vuelo y se presenta mañana en Jackson Hole para acompañarnos ella todo el viaje y así acabar con los problemas con el guía, que no nos permitió ver como hubiera tenido que ser, el Parque de  Canyon Land ni Monument Valley.

 

litcia de que Montse de Insólite viaje e ir publicando un trozo cada semana..n su momento en formato mono para poner en la web.     Jackson Hole es un pueblo encantador del estado de Wyoming, en su estado más puro de western y cowoy. Comemos en un restaurante emblemático el " Silver Dólar " La decoración como hemos visto en tantas películas del Oeste. La larga barra del bar llena de monedas de dólar de plata, cuadros, salas con chimeneas, trofeos de caza .... Por la tarde nos dedicamos a ir de tiendas y compro unas botas camperas para las niñas, ya que la ciudad se presta a ello y  todavía no habíamos podido hacerlo durante el viaje.

 

Ya ha llegado Montse en su vuelo relámpago y estamos todos radiantes de saber que se ha acabado el sufrimiento. Lo celebramos de verdad y vamos a Silver Dólar a probar su especialidad que es el chuletón de búfalo. Delicioso! Después nos perdemos entre los que bailan, porque la música country que suena en directo contagia.


Al día siguiente vamos al Parque Nacional Gran Tetón que se encuentra en las Rocosas y las cimas de 3.000 a4.000 metros de sus montañas nos acompañan todo el día. Su nombre, es lo que parece y significa " pechos grandes de mujer". Los primeros tramperos franceses que llegaron aquí buscando las pieles de castor, esto les pareció y así quedó el nombre. Por lo que he visto, a  los americanos no les importa demasiado quien puso el nombre a las cosas que tienen y lo han dejado así.

Es un valle idílico, con los picos nevados  reflejándose en las aguas de los lagos, donde viven cantidad de animales, desde osos, wapitis, alces o lobos. Hacemos un paseo en barco por el lago Jenny y lo cruzamos porque del otro lado arranca un camino que lleva a las Hidden Falls, y allí hemos ido, disfrutando del paisaje, pero también mirando al suelo para no tropezar con todas las piedras del camino. Tengo que hablar de un pequeño roedor, la pika que lo encontramos a menudo. No pierde el tiempo ocupado en recoger hierbas y plantas que deposita a buen recaudo para tener alimento todo el invierno. El parque nos regala un día magnífico que aprovechamos al máximo y ya hacia media tarde volvemos a Jackson Hole.

 

Al día siguiente nos espera otra joya del viaje (una era el Gran Cañón ) Se trata de Yellowstone el primer parque nacional del mundo que se creó el 1872 para proteger toda la belleza concentrada del oeste de Estados Unidos donde se mezclan las fuerzas naturales creando unos paisajes llenos de misterios que te llevan a un mundo irreal. Rascando la tierra se encuentra magma! Todo empezó hará unos 630.000 años con una explosión apocalíptica. Al enfriarse la lava formó una caldera de 45 x 75 kilómetros. Por tanto Yellowstone, se asienta sobre un fuego permanente, y puede volver a tener una nueva explosión dentro de pocos miles de años ? Sería una catástrofe mundial. Se registran unos 10.000 géiseres, fumarolas, ollas de barro, fuentes de agua caliente ... INCREÍBLE !

 

 

Comenzamos nuestra visita a la zona de Midwai Geiser Basin, donde se encuentra el Grand Prismatic Spring, el manantial de agua caliente más grande del parque y el segundo del mundo. Lo bordeamos por las pasarelas y quedamos boquiabiertos con los colores turquesa del agua y dorados o naranja y rojo de alrededor,debido a los diferentes minerales. Nos llega el fuerte olor a azufre que rodea todo el entorno. Si nos pidiera paso un dinosaurio no nos extrañaría porque el mundo que vemos le pertenece más a él que a nosotros.


Seguimos viajando en el tiempo donde todo era fuego, y toda esta zona nos ofrece  manantiales o géiseres que aún intensifican más sus colores con el sol radiante. Ya por la tarde vamos a ir al " RANCHO " que tenemos asignado. El lugar es fabuloso, ya en el estado de Montana y en la orilla del río GALLANTIN. Se trata de unas construcciones de madera, con las zonas comunitarias de comedor o bar, y las habitaciones son cabañas muy bien acondicionadas y acogedoras. La cena de hoy está incluida y se trata de una barbacoa al más puro estilo americano. Nos recogen con una carreta tirada por caballos y damos un paseo por los bosques. Nos tienen preparadas mesas, barbacoa  y un cowboy que ameniza la velada con música country. La carne es sencillamente deliciosa.

 

Al día siguiente por la mañana, seguimos con las visitas a Yellowstone, y justo en el borde de la carretera nos encontramos con fumarolas. De aquí ya vamos a ver el rey del parque Old Faithful, el géiser más famoso del parque y del mundo. Su erupción dura de 2 a 5 minutos y el manantial puede llegar a los 50 metros de altura y es constante con un intervalo de unos 70 minutos. La hora se anuncia en el Centro de visitantes.

 

 

Es un espectáculo y como tal se han habilitado unas gradas para poder contemplarlo cómodamente. Estamos impacientes porque nos parece que ya está punto de estallar, pero no es así, y tenemos que ir esperando hasta que definitivamente se levanta majestuoso y nos corta la respiración .

Seguimos haciendo camino por el parque y nos vamos maravillando de todo lo que vemos hasta llegar al Gran Cañón.


El río Yellowstone, principal tributario del Missouri, corta las rocas del desfiladero que presentan un colorido dorado, como resultado del fluir del agua caliente sobre las rocas volcánicas. Las Lower falls y Upper falls se precipitan por este vértigo de rocas. El Gran Cañón tiene una longitud de 38 kms. con sólo uno de ancho y una altura máxima de 400 metros. Apreciamos la belleza de las cascadas a diferentes miradores, y el fluir del río entre el desfiladero de rocas. Bordeamos el lago Yellowstone, el de mayor altura de América que ocupa un antiguo cráter volcánico enmarcado por las montañas Absaroka.

 

Después de ver lugares tan increíbles sólo nos faltaría ver algún animal, pero no estamos en un zoo y su aparición es imprevisible, pero de repente, en unos grandes prados vemos una manada de bisontes. Paramos el coche como ha hecho todo el mundo que allí está, para observarlos y apreciar las grandes dimensiones que tienen y su corpulencia. Este animal habita estas tierras desde tiempo inmemorial, pero su caza indiscriminada casi acabó con la población. Pastando, felices, ahora encuentran el premio a su esfuerzo de subsistencia, después de soportar el largo y helado invierno de Yellowstone, cuando el hielo lo cubría todo y se acercaban a las fumarolas para calentarse. Pero los vapores tóxicos podían incluso envenenarlos. Ahora comen en cantidad para poder hacer frente al invierno que comienza tan pronto.


También es de gran importancia la zona de Norris, donde se encuentran los géiseres más calientes del parque y las aguas pueden hervir a 374º. Hacemos un recorrido por las pasarelas un poco largo, pero hay que ir para poder verlo todo porque es un viaje en el tiempo donde el fuego controlaba todo. Parece que estés en cualquier lugar menos la tierra. Un mar de árboles calcinados se abre ante nosotros. Ollas de barro que no presentan emanaciones de vapor con un inclasificable líquido amarronado estancado formado por la descomposición de la roca mezclada con el agua. Hemos tenido la tarde amenizada por una tormenta no muy lejana con rayos y truenos que han aportado una nota de misterio a todo el entorno, aparte de que la caminata ha sido más descansada sin el sol.

Dejamos Yellowstone, con pesar porque nos gustaría estar más, pero estamos regidos por el tiempo y es el que manda. A la salida paramos en un Oulet por si queremos comprar algo y Manuel se compra un sombrero al más puro estilo de Indiana Jones, que a partir de ahora ya será su inseparable. Todo es muy barato y yo me compro una chaqueta con el nombre de Yellowstone .


Llegamos al Rancho y Montse nos propone ir a cenar al pueblo que se encuentra más cerca a un restaurante que ella ya conoce. La mayoría es gente local y se respira un buen ambiente, y la trucha del río GALLANTIN, muy buena.


Hoy nos espera un camino largo, destino la capital de Utah, Salt Lake City. Para nosotros más conocida por los pasados ??Juegos Olímpicos de invierno del 2002. Cruzamos el pequeño estado de Idaho y nos damos cuenta de que se concentra una gran actividad agrícola e industrial. La mayoría de sus habitantes son mormones, gente emprendedora y trabajadora, así que sus cultivos abastecen a gran parte de los Estados. Cada estado tiene su propia legislatura y aquí se diferencian en que circulan por las carreteras grandes camiones, llamados camiones- trenes que no pueden entrar en los otros estados, por lo tanto al llegar al límite deben dejar aparcado una parte de camion.


Llegamos a una ciudad donde reina una atmósfera de bienestar, cantidad de jardines con flores por todas partes, toda la gente bien vestida y todo implacablemente limpio. Salt Lake City es la ciudad de los mormones y donde está la sede más importante de su " religión", el Templo Square, sólo accesible a ellos y prohibida la entrada a cualquiera que no sea mormón .


Vamos a cenar al Lambs, el restaurante más antiguo del estado de Utah con una decoración de los años 30. Como es lógico he probado el lamb (cordero ) y era muy bueno. El hotel Mónaco, muy europeo nos hace sentir un poco como en casa. O sea que el día nada que ver con el de ayer, ni en población, paisaje ni alojamiento .

 

Hoy nos espera otro parque nacional. El Bryce Canyon que lleva el nombre del primer mormón que se estableció aquí e hizo famosa la frase "Vaya Lugar para perder una vaca". Antes estuvo habitado por los indios pintas, una rama de los Sholsone .


No se trata propiamente de un cañón, más bien una meseta calcárea que al erosionar ha creado unas columnas de una gran variedad cromática que va desde el naranja al rojo.

 

 

Como preludio hemos enfilado la ruta 12 que pasa por el Red Canyon, con formaciones de rocas rojas, también e interesantes, pero que queda pequeño cuando ves el Bryce Canyon .


Montse nos ha animado a hacer un recorrido en el interior del Cañón y así sentirnos más cercanos al espectáculo de formaciones. La bajada, con mucha pendiente es como sentirte la protagonista de un cuento de hadas sumergida dentro de un bosque de rocas vigilantes que te envuelve con sus tonalidades calientes. Hemos hecho la bajada desde el mirador Sunset Point, y después de hacer un recorrido por el interior hemos hecho el camino de subida hasta el mirador Sunrise Point .
Ha sido una experiencia magnífica, la parte negativa es la masa de gente y el calor, pero esto es inevitable si no vas a primera hora de la mañana .


Para dar un toque de turismo auténtico del país, nos apuntamos a un "rodeo ". Es el aire libre lo que crea un ambiente más auténtico ( otros los hacen a recintos cerrados) dentro de las poblaciones.


Y comienza el espectáculo! Abren el acto dos jinetes con las banderas de Estados Unidos, y la del estado de Utah. Para empezar bien porque piensas que tanto los caballos como los toros son salvajes, pero luego te das cuenta que saltan de esta manera porque los aprietan los testículos con las cuerdas, y ellos se quieren desatar. He pensado en las "corridas de toros" de España y me he sentido mal para presenciar el dolor del animal .

 

Viaja a la Costa Oeste

 


Lanzar el lazo con gran habilidad para capturar las vacas ya ha sido otra cosa. Ya de noche nos dirigimos a Panguitch, una población muy tranquila, y allí tenemos reservada una casa típica americana que sólo la ocuparemos nuestro grupo. Estaba proyectado hacer la cena en el jardín pero es muy tarde y tenemos que hacerlo en el comedor, después de una ducha rápida. Antes pero, nuestro anfitrión nos ha reunido para darnos una explicación de lo que fue la clínica maternal de Panguitch, ahora convertida en hotel. Hay una decoración kitsch, llena de detalles y detallitos ocupando todos los espacios. Nuestra habitación ( todas tienen diferente temática ) es del mundo de la pesca y cuando vas a dormir tienes trabajo para poder dejar las cosas. El gran salmón de encima de la cama, ha tenido que ir por tierra. La cena muy bien servida en una mesa puesta como no hemos visto en todo el país, manteles, platos de cerámica .... Peggy nos ha cocinado un Dutch Oven a la manera tradicional. Pollo que ha pasado a mejor vida con una cocción de cuatro o cinco horas. La bebida  pero, sólo agua o te y un postre de elaboración artesanal. El desayuno del día siguiente también muy bueno y al ver la calidad nos hemos hecho preparar un picnic para comer por el camino.

 

Empezamos el día en el Parque Nacional Zion que se encuentra en una zona con dificultad de acceso y era muy solitario cuando se establecieron los mormones. Anteriormente los indios veneraban el lugar. La entrada te sorprende porque la carretera esta asfaltada de color rojo para no desentonar con el paisaje. Al contrario de otros cañones aquí comienzas a descubrirlo desde abajo para luego subir y ver el conjunto. En este parque está prohibido el turismo rodado, hay que dejar el coche en la entrada a los parkings, y unos autobuses hacen el recorrido con varias paradas para poder hacer caminatas. Hacemos una para apreciar el conjunto. Pasamos una cueva altísima, las caídas de agua pero son un poco escasas evidentemente porque estamos en medio del verano. Una lástima no disponer de más tiempo y menos años con buenas piernas para caminar e ir como el desfiladero de los Narrows, que empieza justo donde termina la carretera y caminas por el lecho del río ( se debe pedir permiso porque puede ser peligroso por las crecidas de agua. O bien una de cuatro horas no recomendable para el que sufra vértigo con unas vistas espectaculares.

 

VIVA LAS VEGAS!

 

 

Sinónimos de esta ciudad pueden ser Elvis Presley, Frank Sinatra, juego, perversión, fortunas desmesuradas ...


El estado es el de Nevada y situada en medio del desierto de Sonora, donde el sol cae implacable y sin compasión .


Es la creación más psicodélica de los americanos, un parque de atracciones para adultos que desde la década de los 90 deslumbra con los neones .


Hay una increíble competencia hotelera con un lujo refinadísimo y una arquitectura vanguardista. 18 de los 20 hoteles más grandes de Estados Unidos están aquí y 9 de los 10 más grandes del mundo. El Venetian por ejemplo dispone de más de 7.000 suites. Todo increíble. En este país  todo es grande, los coches, las calles, los espacios, los productos envasados ??y sobre todo los mismos americanos. Esto es lo que habíamos apreciado, pero al llegar a Las Vegas las dimensiones de todo son más increíbles .


Para saber algo de su historia se creó el 1905 a raíz del ferrocarril. Anteriormente pero el 1840 fue lugar de acampada de las caravanas que transitaban por la antigua pista española desde Santa Fe en California. Aquí el estado de Nevada se mostró muy liberal para conseguir el divorcio en el tiempo record de 42 días y aún más rápidamente las bodas y muchos venían para conseguirlo, por lo tanto había que instalar hoteles y distracciones para estas personas. El hotel Nevada fue el primero de Las Vegas y la primera calle asfaltada el Fremont ya partir de ahí el crecimiento exhaustivo ampliado al Strip. El Strip es la gran avenida que atraviesa todo Las Vegas y allí es donde están los hoteles - casino más importantes, imitando las ciudades más importantes del mundo, como Nueva York, Venecia, París .


Justo al llegar a Las Vegas, Montse se ofrece a llevarnos con el coche a Fremont porque no nos podemos perder el espectáculo de esta calle. Está lleno de gente muy vario pinta, disfrazados, con sillas de ruedas ... y entonces de golpe  se ilumina todo el techo de la calle con videoclips superpuestos, rodeándolo todo, la música, las imágenes, en este caso de Queen, y todos acabamos cantando. Una pasada !. Cenamos allí mismo y a un precio muy asequible, pero en cambio el horario de comedor termina muy pronto. Lo que ha sido más divertido ha sido el intentar abrir la habitación y la llave no iba, y en este caso en cualquier hotel vas a recepción y todo arreglado, pero para llegar a la recepción de este hotel era necesario un GPS de lo difícil que era. Yo me he quedado en la habitación de unos compañeros y Manuel ha intentando encontrar Montse ó Steven y por suerte al final el chófer lo ha acompañado a recepción.


A la mañana siguiente la mayor parte del grupo han querido ir a unos Oulet para comprar, pero nosotros como no nos interesaba comprar, hemos preferido conocer la ciudad. Nos han dejado en el centro y de allí ya hemos empezado a caminar y  hemos parado sólo para comer y poco más. Para entrar en los hoteles se ha de cruzar el casino (una estrategia para enganchar clientes). Aunque los hoteles estén muy juntos, se tiene que caminar mucho porque son enormes. Los que más me han gustado son el de París y Venetian, este último pero encuentro que los canales muy bien, pero el agua es de un color turquesa, nada que ver con el verdadero. El helado buenísimo y ha sido la excusa para sentarse un poco.


La recreación de París muy acertada, y la comida en una cafetería a base de tartas de queso. El café en un lugar privilegiado, en el restaurante de la tour Effel, un mirador para admirar las fuentes espectaculares del Bellagio. Encantarnos, sobre todo es lo que hemos hecho ,con todo lo que hay para ver, tiendas de primeras firmas, restaurantes, etc. No hemos visto ningún espectáculo porque para ello es necesario disponer de tiempo y pagar un precio considerable, tratándose de espectáculos de primera. Hacia las once de la noche ya no podemos más y pedimos un taxi que nos lleve al Circus Circus, nuestro hotel .


Nos vamos de Las Vegas y pronto dejamos atrás esta ciudad irreal y su extravagancia para entrar en el estado de California. Hablaré un poco del grupo que ya desde el principio se ha consolidado. Lo componen dos parejas que celebran su jubilación, son muy agradables, sobre todo los dos hombres,pero un poco traviesos y sus mujeres les deben regañar. Se nota que ellos no han preparado el viaje porque no conocen demasiado el itinerario, pero siempre están de acuerdo con todo. Hay una pareja que son profesores de primaria que estos sí saben mucho del itinerario que hacemos y son viajeros “dependientes” ( han estado en todas partes ). Nos sentimos muy afines con ellos y compartimos a menudo mesa y sobre todo intercambio de cámaras, por aquello de que queremos salir en la foto. Después hay un chico que ha venido desde Madrid porque le interesaba el itinerario de Insolit, por lo tanto este también está en el ajo de todo y nos ha amenizado muchos ratos de coche con chistes, junto con Manuel. Por último está Antonia que viaja sola y se pasa el día riendo y sin parar de hacer fotos. Montse, (que os la presento ahora ) nuestra guía acompañante también se ha convertido en una más del grupo, que además nos cuida y se afana para que tengamos un viaje perfecto.

 

Son muchos los kilómetros que estamos haciendo, pero la verdad es que el coche es muy cómodo, lo estrenamos nosotros, el chofer muy eficiente y lleva una nevera con agua fresca en todo el camino... Calentamos motores y nos dirigimos a Death Valley. El valle de la muerte, nombre muy sugestivo.

 

 

Un pionero mormón le puso el siniestro nombre, porque cuando logró atravesar este infierno dijo " gracias a Dios hemos salido de este valle de la muerte". Este salió pero otros buscadores de oro no pudieron luchar con el calor extremo, falta de agua y la extensión interminable de este infierno.


Las Vegas se encuentra en medio del desierto de Sonora y este se junta con el de Mojabe donde está situado el Parque Nacional Death Valley que es el segundo más grande después del de Yellowstone. Divisamos las montañas Funeral (nombre muy apropiado ) y otros de gran altura que rodean el valle hasta 3.300 metros con nieve perpetua en algunos picos. Parece imposible que nos encontramos en el lugar más caluroso del país con temperaturas que en verano no bajan de 40 º. Es mejor no buscar información en cualquier guía si se quiere ir en agosto, como hemos hecho nosotros, porque te quitan las ganas. Que es fácil coger lipotimias, deshidratación. Mejor no bajar del coche.... Pienso que exageran un poco, pero que lo dicen por los que viajan por su cuenta, que tengan presente una serie de consejos.


Lo que si nos ha dicho Montse es que bajaremos a hacer las fotos el tiempo justo por el calor (estamos a 55 º). Pero si que hemos andado un poco hasta llegar a los miradores como el Dantes Wiew. Yo ya he tenido suficiente como para tener mi primer altercado. He hecho el gran “aterrizaje” por un camino pedregoso que bajaba en pendiente. Una caída de lo más cómica y rara, porque he topado con el pecho, la rodilla y la cara, que me ha quedado de lo más fotogénica para el resto de viaje  y la pierna con un morado cada día mayor. Las gafas han salido disparadas hacia el mirador y también la cámara de vídeo ( Ha salido una toma guapísima ) Ha sido una atracción añadida para los turistas acalorados y aburridos.


El alojamiento lo hemos hecho en un oasis dentro del desierto, El Furnace Ranch Resort. El restaurante bastante mediocre y la tienda de comestibles carísima pero era lo único que había. Esto quedaba alejado de las cabinas, por tanto la excursión era obligada pero no sabías cómo acabaría, si se llegaba o no.


Al día siguiente por la mañana, Montse nos ha enseñado la foto de un escorpión que tenía en la ducha.


Un mirador que no se puede pasar por alto es Zabriskie Point, uno de los fenómenos geológicos más fascinante con un paisaje único con colores que van del verde al naranja, pasando por el rosa.

He utilizado el paraguas, que llevaba por si llovía, para caminar bajo el sol que quema y que cae a plomo, y es mucho mejor que los sombreros. La tarde de hoy la hemos tenido libre pero sin narices de salir de la habitación.


El Badwater, residuo salado de un lago que antes era inmenso y cubría todo el valle es el punto más bajo de Estados Unidos, 86 metros por debajo del nivel del mar. Ya después nos hemos detenido en las dunas Mesquite, un lugar sacado del Sahara, con dunas doradas que no pensarías nunca encontrarte al Oeste. No son muy altas, pero ganan en importancia si piensas que es obra de los vientos que coinciden en este punto, aportando grano a grano los fragmentos de roca de las montañas.


Nos despedimos del Death Valley y luego al cabo de un tiempo, ver las fotografías y recordar, apreciamos mucho más lo que ha significado conocer este Parque Nacional. Esta tarde estaba proyectado ir a Mono Lake, pero para evitar kilometraje se decide de ir mañana por la mañana antes de ir a Yosemite, por lo tanto esta tarde vamos a conocer los lagos Mammoth que son cerca de la población con accesos por carreteras, por bicicletas ó excursiones de montaña. Los lagos estan cerca uno del otro y nos damos cuenta de cómo disfrutan los americanos de la montaña, con caravanas o autocaravanas, la pesca y todo lo que les ofrece el entorno. Un hombre emocionado se acerca a nosotros para enseñarnos la foto que le ha hecho a un oso cerca de allí, pero nosotros no tenemos esa suerte.


Vamos a dormir a un hotel en unas  pistas de esquí, y deseamos deshacer la maleta para ponernos ropa de abrigo. Hace un frío que pela. Claro estamos en plena Sierra Nevada. Al día siguiente por la mañana como estaba proyectado vamos a Mono Lake, un lago alcalino con formaciones difíciles de encontrar en otro lugar. Estas formaciones primero bajo la superficie de lago, luego quedaron expuestas a medida que el nivel de agua del lago iba bajando. El problema que hay es grave porque las corrientes submarinas que lo alimentaban fueron desviadas para suministrar agua a la ciudad de Los Ángeles. Su nombre no se refiere a mono como puede parecer, sino a mosca en el lenguaje yokuts los primeros habitantes de la zona. La visita se hace por unos caminos debidamente señalados, para no dañar el paisaje.


Seguimos carretera y tomamos una de espectacular que da acceso al Parque Nacional de Yosemite por las tierras altas, la panorámica Tioga Road .Llega a los 3.000 metros de altura lo que supone que sólo está abierta tres meses al año. Así que la entrada al Parque es triunfal, bosques espectaculares, cascadas que se precipitan al río...


El valle de Yosemite es un hermoso, ejemplo de valle glaciar dominado por el Capitán y el Half Dome dos monolitos únicos en el mundo y símbolos del parque. Los 1.000 metros de la pared del capitán es el punto de encuentro de los free Climbers, escaladores para conquistar su cima. El Parque Nacional fue decretado el 1864 zona protegida por Abraham Lincoln y convertido en Parque Nacional el 1890 gracias a la divulgación de un escossés formado en Estados Unidos. Es el más visitado por su proximidad a la ciudad de San Francisco, por tanto en la corta temporada que está abierto siempre hay mucha gente.

 

 

Hacemos un recorrido por los diferentes miradores. Nos acompaña un día espléndido y caluroso y podemos admirar el paisaje desde el coche porque vamos a una velocidad moderada respetando las normas de velocidad. El peligro para los animales es evidente, el 2008 13 osos murieron atropellados en la carretera. Oh desencanto! Nos encontramos con las cascadas Yosemite Falls, las más altas del Parque, secas, también las de las cascadas de la novia y los ríos no llevan demasiada agua. Sabíamos que esto podía pasar a partir de primeros de agosto, pero por otra parte hemos podido ir por Tioga Road, que en otra época hubiera sido imposible.


Desde el mirador de Glacial Point se domina el valle por encima unos 1.000metres de altura. El panorama es espectacular con el telón de fondo de las montañas de Sierra Nevada.


Hemos salido por la parte sur del parque donde tenemos el hotel reservado, así que al día siguiente por la mañana, salimos temprano para visitar el Parque Mariposa Grove, que tiene merecida fama por su bosque de secuoyas gigantes. Nosotros optamos por coger un tren que hace el recorrido y así ir más descansados ??, y es que ya llevamos casi veinte días de viaje, y eso se nota.

 

Paseamos por un bosque de gigantes como si fuéramos el "garbancito " o  " Pulgarcito”. Es un paseo muy relajante y el olor de madera es penetrante.

 

La secuoya es un árbol con una personalidad propia, lo que ha propiciado que puedan llegar a más de 1.000 años  y unas proporciones extraordinarias. Las raíces no son profundas, sino que se distribuyen alrededor de la superficie para capturar el agua. Pero pueden expandirse como un abanico hasta unos 45 metros formando una buena base para poder equilibrar el enorme tronco. Para poder germinar las semillas de la secuoya necesitan tres requisitos: luz solar directa, humedad adecuada y el suelo mineral desnudo.

 

También necesitan incendios provocados por rayos que hacen que se reduzca la competencia de otros árboles de hoja perenne, se quema el follaje y queda una capa fina de ceniza rica en nutrientes. Con el calor del fuego se abren las piñas verdes y caen produciendo una lluvia de semillas, sembrando y preparando el suelo.


Cuando llega el invierno la nieve cubre el bosque y al fundirse en primavera surge la combinación perfecta. La luz solar, la humedad, las semillas nuevas, la ceniza y el suelo mineral creando de esta manera un verdadero vivero de secuoyas. Provocar y controlar el incendio es una labor delicada que llevan a cabo los guardas del parque.


Cuando se profundiza en el interior del bosque los árboles son aún mayores. El grizzzli giant es uno de los más grandes y su edad de 1.800 años. Muy cerca el California tunnel tree cortado el 1895 para poder pasar las diligencias. Atravesar el árbol caminando, parece imposible. También está la pareja fiel, fusionados en la base pero separados en la parte alta. En medio del parque se encuentra el Museo donde Galen Clarks, vivió y dedicó parte de su vida a las secuoyas y. que el 1.894 hizo que el bosque ganara una importancia merecida. La gran secuoya que yace en el camino es la Wawona tunnel tree. Del 1881 hasta el 1969 muchos coches lo atravesaron hasta que una acumulación de nieve le hizo caer. A partir de entonces se protegió el bosque no agujereando ningún árbol...

 

 


El telescopio tree es otro árbol hueco que actualmente no pasa ningún coche, pero su interior es enorme. La bajada la hacemos a pie y dejamos el tren porque es mejor el contacto con el bosque. Nos vamos de Mariposa Grove con la gran satisfacción de conocer estos seres tan especiales.


Hacemos camino hasta San Francisco, comemos por el camino poco antes de llegar a la ciudad, y cuando entramos nos encontramos con que es una metrópoli, mezcla de culturas, gente americana, latina y europea. Su talante la ha hecho famosa. Es un escenario variadísimo de películas que se han rodado. El paisaje de California lo llevamos dentro ya de pequeños viendo las filmaciones del " OESTE ", los tranvías, sus calles empinadas... Pero ahora estamos y existe.

  

La fiebre del oro despertó el interés de exploradores, misioneros, aventureros y busca vidas sobre todo europeos. Se construyeron infraestructuras para dar cabida a toda esta gente y la pequeña población de San Francisco se convirtió en una capital importante, su puerto no daba abasto a tantos recién llegados. Los movimientos culturales tuvieron su momento mágico en 1.965, la generación beat nick que condenó el materialismo y pedía el retorno a la naturaleza, vida colectiva, el uso de drogas y otros. Líderes fueron Allen Ginsberg y Jack Kerouac, introduciendo su literatura. “En la carretera", su obra más importante y recomendable la lectura, habla de sus ideas. Mas tarde los hippies la adaptaron a sus costumbres añadiendo una estética propia. La comunidad homosexual se manifestó abiertamente


Tenemos un primer contacto con la ciudad con una visita por sus barrios principales y calles con visiones con diferentes puntos, desde la falla de S.Andrés donde hay una buena panorámica de la ciudad. El barrio hippie con personajes muy interesantes. Alamo Square con sus casas victorianas con el telón de fondo de los edificios modernos. El icono de la ciudad el Golden Gate nos impresiona, y ya para cerrar el recorrido nos dirigimos a Sausalito. Es un barrio al otro lado del Golden Gate que tuvo un primer asentamiento primordialmente de pescadores, con casas sobre pilares en el agua, pero que ahora han sido restauradas y las ocupan como segundas residencias. Está lleno de terrazas de los bares, muchas flores y todo ello tiene un ambiente muy festivo. Además tiene una visión diferente de la bahía.

 

Para comer elegimos  Fisherman en el muelle 39 y comemos la especialidad de los restaurantes de la zona. El cangrejo, buenísimo. Está todo muy animado aparte de que es fin de semana. Hace un día espléndido, aunque por la mañana en la parte alta de la ciudad hemos tenido frío, pero no nos ha extrañado porque a todo el mundo que ha estado en la ciudad le ha pasado y que normalmente una niebla cubre la bahía y no se puede ver el Golden Gate. A una zona del muelle hay una colonia de leones marinos, y creo que están muy bien porque no se mueven de allí.


El día de hoy lo tenemos libre para ver la ciudad a nuestro aire. No nos interesa ver la prisión de Alcatraz pero que tampoco hubiéramos podido ir por falta de entradas. Subimos al famoso tranvía que escala las calles empinadas y crees que no tendrá suficiente fuerza para llegar arriba. Pero sí y luego vuelve a bajar como si nada. Inicialmente el gobierno quiso prescindir de el pero el movimiento de los ciudadanos para su conservación ganó.


Vamos a Lombard Street, con su bajada espectacular y zig zags de 8 curvas, y lleno de flores. También vemos China Town, el barrio chino más grande fuera de China.

 


Esta noche, la última del viaje, hacemos una cena de despedida y todos nos sentimos un poco tristes por el final de estos días. Pero no hay vuelta de hoja, el fin está aquí en San Francisco y mañana por la mañana muy temprano nos recogen para ir al aeropuerto, y hacer lo mismo que en la ida, vuelo a Filadelfia y Barcelona.

 

Viaja a la Costa Oeste

 


Y aquí termina mi relato de un viaje inolvidable que no se si ha llegado a transmitir lo que he sentido, pero este ha sido mi objetivo.

 

Rosa Sabater y Manel Sanuy

Viajeros Insolit
USA AGOSTO 2013

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