Desde era una niña siempre he sentido una fascinación especial por Rumania, supongo que influenciada por la literatura y por cine que durante años y años ha ensalzado el mito de Drácula, pero la cuestión es que soñaba con que algún día atravesaría la cordillera de los Cárpatos y me adentraría en la misteriosa Transilvania…

 

La primera sensación que tuve al llegar a Bucarest fue que había retrocedido en el tiempo y que entraba en un mundo leyendas, niebla y misterio; supongo que ayudó que aquella fuera una noche lluviosa y fría, que invitaba a refugiarse rápidamente en un cálido hotel, y así lo hicimos después de recorrer las calles de Bucarest desiertas.

 

Al día siguiente, nuestra primera parada fue Curtea de Arges, ciudad fundada en el siglo XIII por el príncipe Radu el Negro como capital del reino de Valaquia y puerta de entrada a los Cárpatos.  Uno de los principales atractivos de la ciudad es su iglesia del siglo XIV. Cuenta la leyenda que el voivoda de Valaquia encargó al maestro Mesterul Manole la construcción del templo más bonito jamás visto.  Manole se puso a ello rápidamente, pero todo lo que construía durante el día misteriosamente se derrumbaba por la noche.  Todos decían que el lugar estaba maldito, hasta que un día Manole tuvo un sueño premonitorio: sólo finalizaría el templo si empalaba en los muros de la iglesia a la primera persona que pasara por allí al día siguiente.  El destino quiso que la primera persona que pasó por allí fuera la esposa de Manole.  Ya os podéis imaginar lo que pasó…

 

La belleza de esta iglesia es tan grande como la de su trágica historia de crueldad y muerte.  Os recomiendo que la visitéis para saber cómo acaba la leyenda porque hay más.

 

 

Y es que la región de Transilvania está llena de leyendas e historias; no me extraña que Bram Stoker quedara hipnotizado por sus paisajes inhóspitos, sus profundos y oscuros bosques de coníferas y por las historias de sus crueles príncipes y princesas.  Por cierto, ¿sabéis que Bram Stoker nunca pisó Transilvania? Parece increíble pero así es.

 

Siguiendo la carretera que atraviesa las montañas llegas a Sibiu, centro económico y cultural de Transilvania. Patrimonio de la Unesco desde 2004 y  Capital Cultural Europea en 2007 y Patrimonio de la Unesco desde 2011, es una visita ineludible.  Perderse en su centro histórico al anochecer mientras observas sus bellos edificios de arquitectura rústica, con esas curiosas ventanas en los tejados que parecen ojos espiándote; caminar sin prisas hacia El Puente de los Mentirosos es un momento memorable que siempre quedará grabado en mi recuerdo. 

 

Corren muchas leyendas en Sibiu acerca del origen del Puente de los Mentirosos, unos cuentan que si pasabas por el puente y habías mentido el puente se derrumbaría; otros cuentan que antiguamente se lanzaba desde allí a los comerciantes que habían engañado a sus clientes, y algunos más dicen que el origen se debe a que el puente era frecuentado por parejas que aprovechaban la oscuridad para sus encuentros furtivos y haciendo promesas de amor eterno que nunca o casi nunca se cumplían…  Escojan ustedes la versión que prefieran, yo me quedo con la de los amantes.

 

 

Continuamos nuestro camino y adentrándonos en el corazón de Transilvania hasta llegar a mi ciudad favorita, Sighisoara, una joya medieval perfectamente conservada y cuna de Vlad Tepes, más conocido por todos nosotros como Drácula. También Ciudad Patrimonio de la Unesco y una maravilla medieval (de las pocas ciudadelas medievales habitadas de Europa), magníficamente conservada y que ha resistido batallas, terremotos y oleadas de turistas en busca del mito de Drácula. Todo en Sighisoara invita a recorrer sus laberínticas calles; a destacar La Torre del Reloj con su macabro carillón de figuritas de maderas que día tras día anuncian, como no, la medianoche.

 

 

No hace falta visitar la casa natal de Vlad Tepes o Vlad El Empalador, hijo de Vlad Dracul, sanguinario príncipe de Valaquía,  para sentir que estás en un lugar rodeado de misterio. 

 

De noche, mientras paseas por sus calles y monumentos con su punto justo de luz, te da la impresión que Drácula te observa agazapado esperando a que su nueva presa se acerque. 

 

¿Quién será su siguiente víctima?

 

Para los que os hayan entrado unas ganas locas de visitar Transilvania aquí os dejo unos datos prácticos:

 

COMO LLEGAR:

 

BLUE AIR tiene vuelos directos desde España (Barcelona, Madrid, Málaga y Valencia) a Bucarest varios días a la semana.

 

Hay más compañías que vuelan, pero yo no las conozco.

 

Podéis alquilar un coche para recorrer Transilvania.  Las carreteras son muy correctas y bien señalizadas.

 

DONDE ALOJARSE:

 

Rumania posee una amplia y variada hotelería, yo personalmente os recomiendo que os alojéis en hoteles pequeños (Casa Wagner posee varios establecimientos) o incluso en granjas o casas rurales. 

 

DONDE COMER:

 

El país posee una gastronomía maravillosa y a muy buen precio.  ¿Qué os recomiendo?  Que lo probéis todo, empezando por su cerveza.

 

Por último, deciros que dejéis en casa vuestros temores y estereotipos.  Rumania es un país precioso con gente amable y encantadora, un paraíso medieval con bosques, castillos, monasterios, iglesias ortodoxas, osos, lobos y mucho más.

 

 

Un último consejo, no olvidéis meter estos libros en vuestra maleta:

 

- DRACULA.  Bram Stoker.  Ed. Valdemar

- LA HISTORIADORA.  Elisabeth Kostova

 

CRISTINA BAÑOS

Sales Representative Cataluña-Aragón-Andorra

Summerwind S.L.

tfno 902570114

Mov. 672 38 70 55

www.summerwind.es

 

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